De cómo subí a Fújur y me quedé ahí


Mi alter ego subido en mi Dragón de la Suerte

Seguramente fui concebida el día que Michael Ende comenzó a pensar en la Historia Interminable porque la escribió para mí y sólo para mí.

Lo siento. Ya se que alguno de vosotros creíais que Michael pensó en vosotros cuando la escribió, pero ya podéis echaros a llorar.  Es posible que para vosotros escribiese Momo (si sois más viejos que yo) o El libro de los monicacos (si sois más jóvenes), obras claramente inferiores.

Lo cierto es que Michael, sin yo conocerlo, escribió la obra que me ha definido como la guionista hambrienta que soy.

No tengo ni idea de si otros guionistas, más o menos famélicos que yo, han sentido el momento anagnórico de descubrir que ellos ya no querían vivir en este mundo lleno de cosas cotidianas. Yo lo sentí el día en que me llevaron a ver al cine La Historia Interminable. ¡Alabado sea Wolfgang Petersen! Ese hombre había creado para mí el mundo que yo deseaba y añoraba. Por supuesto, yo quería ser Bastian y La Emperatriz Infantil al mismo tiempo. No se porqué pero me olía que ser Atreyu no me iba a reportar ningún beneficio.

Si era Bastian podía liberarme de los matones del cole y tirarles a un contenedor de basura o pedir deseos, tantos como me diese la gana y además ¡era obligatorio para salvar Fantasía!

Si era la Emperatriz Infantil, podía ser preciosa. Eso me atraía mucho porque de pequeña no era tan famélica como ahora. Me encantaba su vestido, su corona y esa tristeza tan vulnerable que se ha perdido en el cine con el paso de los años.

Pero lo mejor de todo era Fújur. Un dragón pensado para niñas y montado por niños que es la encarnación de toda la magia que no se puede conseguir en el planeta Tierra.

Este era EL LIBRO. Si está en internet ¿por qué no lo tengo en casa?

Durante un tiempo mentí para que me llevasen a ver la película varias veces. Creo que fue la primera vez que mentí, pero era por una buena causa. Después los viejales a mi alrededor, muy astutos ellos, se comunicaron de formas insospechadas para mí y tuve que esperar años hasta que la repusieron en Navidades. En el ínterin di la coña a muerte a mis progenitores para que me consiguiesen el libro. Pero no un libro cualquiera, sino EL LIBRO.  Si no tenía el Áuryn en la tapa NO ERA EL LIBRO.

El día en que me conformé con un libro cualquiera de tapa blanda fue cuando perdí la fe en el mundo y decidí generar el mío propio.

Acerca de La Guionista Famélica

La Guionista Famélica.
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2 respuestas a De cómo subí a Fújur y me quedé ahí

  1. anagnorico dijo:

    oh!

    ¡Qué blog tan interesante!

    He tropezado por aquí por casualidad.

    Pero…¿de qué va esto? Ajá…parece que todavía estás en el primer acto ¿Con que nos vas a sorprender?

    • Querido Anagnórico,
      Me alegra tener un fan tan dedicado. Desearía poder decirte hacia donde va todo esto, pero no puedo. Es una de las reglas básicas de toda buena historia dejar a tus parroquianos con la miel en los labios, así que difunde la palabra y espera.
      La Guionista Famélica.

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