Manual para Guionistas Recientes. Capítulo 1.


Queridos todos:

Soy el duendecillo que habita el “Manual para Guionistas Recientes”. Imaginaos que soy como ese adorable clip que os acompañaba en vuestros años mozos durante las deliciosas clases de informática en la facultad aunque con la piel verde, los dientes puntiagudos y una insaciable sed de sangre. Podéis llamarme Grumito.

Seguro que La Guionista Famélica ya habrá hablado con vosotros de mí y de mi existencia tiranizada por la febril necesidad de satisfacer al Hombre de Rojo. Si no lo ha hecho, ya se dará cuenta de su error cuando acabe abriéndose las venas sólo para que le permita pasar las páginas.

Pero, dejemos de hablar de esa muerta de hambre. Hablemos de mí. Yo fui engañado como muchos de esos esnobs del Club para vender mi alma. A cambio conseguí… bueno, eso ya os lo diré cuando nos conozcamos mejor, pero mereció la pena.

Sin embargo después de un tiempo, el Señor Rojo… digamos que se dio cuenta de que estaba haciendo trampas y me encerró en este Manual para enseñar a zotes como esa Famélica a pasar las páginas. Eso nos lleva directamente al tema por el que estamos aquí:

Capítulo 1: ¡Eh! ¿Y la estructura?

Yo, que seguramente me creía más que nadie, solía decir “¿Estructura?. Ja. Eso es para débiles. Mi capacidad creativa no se puede coartar con una estructura. Yo soy más listo que nadie, y eso incluye a cualquier teórico para sumisos guionistas borreguiles que jamás ha escrito un guión”

Si tú eres uno de esos superhéroes de la pluma, bienvenido seas. Ya te habrás dado cuenta de que se acumulan las facturas de la luz y tus amigos te evitan de formas tan insólitas que has pensado en escribir un guión al respecto… pero ¡qué digo! A estas alturas ya no tienes amigos… si acaso algún familiar con el móvil en perpetuo estado de apagado o fuera de cobertura.

Tú, sin embargo, no relacionas la botella blanca con la leche porque eres de los que piensan que el drama (guionísticamente hablando) está asociado al regodeo de tu propia miseria y la incomprensión de los seres inferiores.

¡Bravo!

Ehhhh…Pasemos página (sic). No se puede vivir así, sin socializarse. Haz un favor al mundo y aprende de los maestros para que, además de ser un artista torturado, no tortures a los demás artísticamente… Oh, ¡qué lástima!, allá va un eneatipo 4 que nunca lograremos recuperar para Dios ni para el mundo. ¡Eh! ¡Que la puerta no tiene la culpa!. Estos artistas no tienen remedio.

Total, que si hay que empezar por el principio os diré que el “Manual para Guionistas Recientes” esconde una sabiduría arcana cercana a lo inextricable que no todo el mundo es capaz de apreciar o entender. Para eso hay que pertenecer al Club, adorar al Hombre de Rojo, ser inmortal y haber trabajado en un Starbucks. Yo todavía no he llegado a la perfección pero acabo de mandar unos curriculums por e-mail… crucemos los dedos.

Sin embargo os puedo decir con total convicción que para hacer algo remotamente soportable por cualquier espectador hay un secreto que pocas personas saben y poquísimas suelen usar al escribir cualquier historia:

NORMA Nº1: SI EMPIEZAS ALGO, ES MEJOR QUE SIGAS ESCRIBIENDO HASTA QUE LLEGUES A UN PUNTO EN EL QUE LO ACABES.

Oigo voces desautorizadoras… pensé que ya nos habíamos quitado a todos los 4 de encima. No pasa nada. Parece una gilipollez pero no lo es.

No me vengáis con que si la Poética de Aristóteles y esto y lo de más allá. Lo primero que hay que saber es que una historia tiene principio, medio y final. PUNTO.  Porque hay muchos que todavía no se han coscado del tema.  Y eso es básicamente la estructura.

En el próximo capítulo indagaremos en el maravilloso mundo de qué hacer con el principio, el medio y el final. Se aceptan sacrificios sangrientos. Y vísceras.

Manual para Guionistas Recientes. Presentación

Manual para Guionistas Recientes. Capítulo 2

De cómo me fui de pitching

Acerca de La Guionista Famélica

La Guionista Famélica.
Esta entrada fue publicada en Manual para Guionistas Recientes y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Manual para Guionistas Recientes. Capítulo 1.

  1. Pingback: El primer guión | Cambio guión por comida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s