De cómo contraté al Exorcista.


Hay momentos en la vida, queridos niños, en los que no queda más remedio que subirse los bajos de los pantalones para hacer el trabajo sucio. Seamos honestos. NADIE LO VA A HACER POR TI. Y si creéis que podéis estar en casa, con la mantita hasta el cuello y viendo series en la tele cuando el apocalipsis está llamado a tu puerta, es que no conocéis el verdadero Apocalipsis.

Ahora que ya os he creado suspense sobre el tema del Fin de los Tiempos y mi contrato del Exorcista al que alude el título, dejemos que todo ello repose un poco en vuestras mentes ávidas de narrativa. Y hablando de fantasía, el otro día entre estertor y estertor agónico, en lo más profundo de ese bucle de pensamiento que suele acompañar a todo estado febril que se precie, reflexioné unas 137 veces sobre un asunto de vital importancia: la premisa.

Como ya sabéis, una de las preguntas que más me hacía antes de pertenecer al Club, era si otros guionistas tendrían las mismas inquietudes que yo. Sin embargo, jamás fui capaz de contactar con otro ser afín porque si te conviertes en guionista pasan cosas extrañas, misteriosas y enigmáticas como ese maldito duende verde que ahora usa mi retrete y lo deja con la tapa levantada… Y sí, estoy escribiendo esto para que dejes de mirarme por encima del hombro y te des por aludido de una vez. En realidad si no te quitas ahora mismo de ahí te voy a tirar con el yunque decorativo a la par que extremadamente pesado que compré ex profeso para esta ocasión y las venideras.

Ya se ha ido…el pobre, me da un poco de lástima y ganas de vomitar al mismo tiempo, pero es que desde que tengo a Grumito y a Tim en casa, la vida es un infierno. Yo me creía muy feliz en mi pisito de guionista famélica soltera y de repente me encuentro con un hombre raro y un duende verde…no estoy preparada. Lo bueno es que preparan una sopa de pollo para enfermos que da gloria. ¿Qué dices Grumito? ¿Qué no era pollo?… ¡¿cómo que no era pollo?! No, no me preocupaba saber lo que me comía mientras agonizaba. ¡¡¡No!!! No me digas lo que era, por el amor del Hombre de Rojo. Vale, vale, ahora voy y dejo que me muerdas un dedo, pero no me lo digas.

A lo que íbamos, la premisa. También llamada indicio, señal, deducción, inferencia. O para que quede claro, de lo que va tu historia. Pero no de qué va en este sentido:

Cambio guión por comida, es una obra de ficción literaria perfecta, en la que el alter ego de La Guionista Famélica escribe chorradas mentales para mantener sus neuronas activas y así liberarse de escribir guiones, biblias, sinopsis, pilotos y esas cosas aburridas, que es lo que realmente debería estar haciendo. Para eso genera una historia absurda sobre contratos con el diablo, extraterrestes, duendes sanguinolentos y amigos imaginarios. Nadie la lee y todos contentos.”

Si no en éste:

Cambio guión por comida va de la frustración”

Claro está, ¿a quién cojones le iba interesar dicho de esa forma? A nadie. Pero no pasa nada. Gracias al Señor Rojo y a estas sinapsis superiores que la genética me ha dado, soy capaz de transformar la frustración en una catarata de alegres emociones. ¿Quién no desea ser guionista en estos momentos? Yo sí. Por eso es necesario…qué digo, ¡perentorio! que ninguno de mis inquilinos se de cuenta de lo que voy a hacer. Me voy a encerrar en el baño. SShhhhhhh.

Aquí está, no creo que me hayan visto. Este folleto tiene todas las instrucciones. Shhhhh, callad, ya sé que es muy arriesgado. Ya sé que me podría encontrar con tres parásitos viviendo en casa en vez de los dos que tengo. ¡Pero estoy desesperada! No sabéis lo que es despertar cada mañana y ver que Tim ha dejado sus calzoncillos negros encima de la mesa de la cocina para que se aireen. Tengo que deshacerme de él ya que de ese Gremlin asqueroso no puedo. No hace falta pensarlo ni un segundo más. Voy a llamar al Exorcista.

Bitelchús, Bitelchús, Bitelchús.

Acerca de La Guionista Famélica

La Guionista Famélica.
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Una respuesta a De cómo contraté al Exorcista.

  1. Vir dijo:

    jajaajja! es genial!!me ha gustado mucho, con tu permiso voy a bichearte el blog que es la primera vez que vengo! besotes!

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